lunes, 20 de octubre de 2014

Dientes largos

                          
Lagomorfos, roedores y sus problemas dentales


Igual que en chinchillas y cobayas los dientes del conejo son de continuo crecimiento, pero no se les considera roedores, sino lagomorfos, por diferencias en la anatomía dental y en los mecanismos de masticación.





LAGOMORFOS
ROEDORES
INCISIVOS
2 pares superiores (maxilares)
1 par inferior (mandibular)
1 par maxilar
1 par mandibular
CANINOS
0 (Diastema)
0 (Diastema)
PREMOLARES
3 maxilares (x2)
2 mandibulares (x2)
1 maxilares (x2)
1 mandibulares (x2)
MOLARES
3 maxilares (x2)
3 mandibulares (x2)
3 maxilares (x2)
3 mandibulares (x2)
TOTAL
28 piezas dentales
20 piezas dentales



Los lagomorfos son difiodontes, es decir, que igual que los humanos tienen una serie de piezas dentales que renovaran por dientes definitivos. Estos “dientes de leche” generalmente los pierden en el interior del útero de la madre o inmediatamente después de nacer. Los roedores, en cambio, son monofiodeontes por lo que nunca renuevan sus piezas dentales. 

                     
1. Arqueamiento de molares y premolares

            El crecimiento continuo de los dientes en ambas familias hace necesario el desgaste de los dientes mediante una buena dieta. Al masticar heno y vegetales frescos se realiza un movimiento circular y casi horizontal que permite el buen desgaste de los dientes, mientras que dietas basadas únicamente en pienso o semillas producen un movimiento mas vertical lo que se traduce en un desgaste irregular de los dientes que acaban arqueándose hacia la mejilla (los maxilares) o hacia la lengua (los mandibulares) produciendo heridas en el interior de la cavidad bucal.




      
     2. Movimientos al masticar heno y verdura fresca (izquierda) y al masticar pienso o semillas (derecha)

Mientras que el sobrecrecimiento de los incisivos es más evidente para los propietarios, la falta de desgate de los molares es más frecuente y problemática ya que una vez descubierto el problema puede estar demasiado avanzado, motivo por el cual es importante realizar chequeos anuales a nuestras mascotas. 

El primer signo que el propietario suele ver es la no ingesta de comida por parte del animal, traduciéndolo erróneamente a la falta de hambre. El animal tendrá hambre, pero las heridas de la boca serán tan dolorosas que le impedirán comer, por lo que veremos cómo se acerca a la comida, hace el intento de comerla, pero no lo consigue. Otros signos serán la pérdida de peso, salivación excesiva, cambios en la consistencia o tamaño de las heces y, si el problema está más avanzado, hinchazón facial como consecuencia de infección bucal que puede llevar a afectar al hueso y a la formación de abscesos. A veces el sobrecrecimiento puede darse por el lado de la raíz dental afectando al conducto nasolacrimal en el caso de los maxilares, viendo lagrimeo con eliminación purulenta y dermatitis facial. 


 
                       
                              Absceso debido a infección mandibular
                            
Lagrimeo con secreción purulenta y dermatitis        
    

Para solucionar el problema no sólo se deberá corregir la dieta, si es este el motivo de la afectación, sino que la mayoría de las veces será necesaria la intervención quirúrgica para reducir la elongación anormal de los dientes. Esta cirugía se repetirá periódicamente durante toda la vida del animal. 
         


               
                 3. Punta de premolar produciendo una ulcera en lengua
              
4. Reducción quirúrgica de puntas dentales










Si observáis uno de los signos descritos anteriormente lo idóneo es llevar a vuestra mascota al veterinario, ya que no son signos exclusivos de enfermedad dental y podría deberse a cualquier otro problema. Jamás diagnostiquéis a vuestros animales con información vista en Internet.



Fotografías extraídas de: 
  1. Ferrets, Rabbits an Rodents Clinical Medicine and Surgery; K. E. Quesenberry & J.W. Carpenter.
  2. Oral biology and disorders of lagomorphs; D. A. Crossley.
  3. Diagnosis and Treatment of Dental Disease in Pet Rabbits; A. M. Lennox.
  4. Diagnosis and Treatment of Dental Disease in Pet Rabbits; A. M. Lennox.